¿Qué hacer cuando un familiar tiene una Crisis Psicótica?

NAMI (Alianza Nacional de Enfermedades Mentales), es una organización estadounidense fundada en 1979 que se dedica al asesoramiento, la investigación, el apoyo y la educación de personas con enfermedades mentales. Periódicamente publican recursos que ayudan a mejorar las vidas de estas personas y las de sus familiares.

En esta ocasión he querido compartir una de sus herramientas, dirigida a los familiares de las personas que tienen esquizofrenia u otro trastorno psicótico ya que éstos, tarde o temprano, pasarán por una crisis grave y cuando esto suceda, las personas que vivan con él tienen que estar preparadas.

Consiste en una serie de MEDIDAS que puedes tomar para minimizar los síntomas psicóticos y brindar protección y apoyo a la persona enferma:

ATENCIÓN A LOS SÍNTOMAS INDICADORES.

En muy raras ocasiones, la persona enferma pierde repentinamente el control total de su mente, sus emociones y/o comportamiento.

Por lo general, la familia o los amigos cercanos a la persona enferma pueden observar con anticipación síntomas indicadores de una posible crisis: falta de sueño, dedicación ritual a ciertas actividades, desconfianza, explosiones inesperadas de mal humor, etc. Durante estas fases primarias de la enfermedad, a veces se puede prevenir una crisis.

Con frecuencia, la crisis es el resultado de que el paciente haya dejado de tomar su medicación. Si este es el caso, debe incentivarse al paciente para que vaya al médico y vuelva a tomar sus medicamentos.

DURANTE LA CRISIS:

Recuerda que el paciente está pasando por un “estado de alteración de la realidad.”

La persona enferma probablemente se siente aterrada por haber perdido el control mental y emocional, ya que escucha voces, siente que diferentes objetos le están hablando, tiene alucinaciones, etc. Por ejemplo, las voces que el paciente escucha pueden estar dándole instrucciones para amenazar seriamente su vida; estos mensajes pueden venir de las lámparas o la mesa; el paciente puede ver la sala llena de vapores venenosos u otros peligros; puede que vea culebras entrando por las ventanas.

En situaciones extremas, el paciente puede tratar de “actuar” de acuerdo a las alucinaciones que está sufriendo; por ejemplo, puede romper las ventanas para acabar con las culebras.

Mantén la calma

Recuerda que tu objetivo es ayudar a que el paciente recupere el control y no agitar aún más la situación.

Pide ayuda

Si estás solo con el paciente, llama a alguien para que se quede contigo hasta que llegue ayuda profesional. Es conveniente que mientras una de las personas llama al profesional de salud mental designado, la otra permanezca con el paciente.

No amenaces

El paciente puede interpretar la amenaza como una demostración de poder, lo cual aumentará su temor o lo incitará a la agresión.

No grites. Habla con calma y tono normal

Si parece que el paciente no está escuchando, recuerda que esto puede ser porque, hay otras “voces” que están interfiriendo o predominando. Si gritas, puedes asustar o provocar al paciente.

No critiques

En este caso, la crítica sólo empeora la situación.

No riñas con el resto de la familia sobre las “mejores estrategias” para resolver la situación o sobre quién es culpable de lo que está sucediendo. Este no es el momento apropiado.

No incites al paciente a que cumpla sus amenazas; esto puede traer consecuencias trágicas.

Siéntate si el paciente está sentado. Ubícate entre el paciente y la salida pero no bloquees el acceso a la puerta.

Evita el contacto visual directo y continuo con el paciente y evita tocarlo.

Si el paciente solicita algo, concédeselo siempre que no sea peligroso o irracional. Esto le brindará la oportunidad de sentir que tiene algo de “control.”

Lo más probable es que haya que hospitalizar al paciente. Trata de convencerlo de que lo haga de forma voluntaria; evitando declaraciones condescendientes o autoritarias. Usa frases firmes y sencillas. Explicale que en el hospital le aliviarán los síntomas, y que no se le mantendrá internado si el tratamiento puede continuarse en casa o fuera del hospital, o en algún otro ambiente protegido.

Evita la tentación de dar al paciente ultimátums, tales como “o vas al hospital o te vas de casa” Esto, indudablemente intensificará la crisis.

Si es necesario llama a la policía pero explícales cual es la situación: que el paciente necesita una evaluación psiquiátrica y que se les ha llamado para que ayuden. Hazles saber si el paciente ha estado hospitalizado anteriormente o no, si tiene o no tiene acceso a armas, etc.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s