Primeros auxilios psicológicos ante desastres y catástofes

¿Qué podemos hacer cuando ha acontecido algún desastre o una situación estresante y/o traumáticas: accidentes de tráfico o aéreos, agresiones, muertes repentinas, catástrofes naturales, atentados… o cualquier otro tipo de catástrofe o emergencia comunitaria?

Cuando alguien ha sido víctima de un desastre puede presentar síntomas que afectan tanto a nivel cognitivo, emocional como fisiológico: confusión, desorientación, culpabilidad por las pérdidas, inseguridad, llorar con facilidad, problemas de concentración, fatiga, desgana, problemas de memoria, problemas para dormir o descansar, cambios en los hábitos alimenticios, pérdida de la confianza en uno mismo, culpar a los demás, frustración, sentimiento de impotencia, abuso de alcohol y drogas, tristeza, enojo, ira, irritabilidad, miedo, ansiedad, sentimientos de aislamiento y abandono, dificultades para retornar a la vida normal, sentirse abrumado, intensa preocupación por los otros, nauseas, dolor de pecho o cabeza, insomnio, temblores musculares, dificultad para respirar, taquicardia., aumento de la presión sanguínea.

Esto es absolutamente normal trás la situación traumática pero es conveniente tomar una serie de medidas o primeros auxilios psicológicos para evitar males mayores.

Recomendaciones para el afectado:

  • Habla con la gente, hablar es una medicina muy curativa. Comparte tus sentimientos y pensamientos con otros.
  • No trates de buscar explicaciones lógicas a lo ocurrido, ya que lo más fácil es que no las encuentres porque estas cosas no pasan por razones lógicas.
  • Busca compañía, no te aísles, pero si lo necesitas, aléjate en algunos momentos de lo que sucede a tu alrededor y descansa de la intensidad de emociones y actividades con que estas viviendo estos días.
  • Ayuda a otros familiares y amigos lo mas posible, compartiendo sentimientos y escuchándolos. Haz algo para sentirte útil y ayudar a otras personas afectadas tanto o más que tú: dona sangre o ropa, aporta un dinero, participa en acciones de protesta y solidaridad ante la situación…
  • Recuerda que eres una persona normal con reacciones normales ante un suceso traumático. Acepta el hecho de sentirte mal, incluso fatal, en una situación como esta.
  • Date permiso para llorar si lo necesitas, es bueno dejar que esos sentimientos afloren sin tratar de contenerlos y ocultarlos. Pero tampoco te obligues a ello, a veces se necesita tiempo hasta para llorar o sentir malestar. Recuerda que no hay un único modo de enfrentarse a estas situaciones.
  • Realiza algunos ejercicios físicos suaves, alternándolos con relajación, esto aliviara algunas reacciones físicas.
  • No trates de disminuir el dolor con uso de drogas o alcohol.
  • Vuelve cuanto antes a tus rutinas cotidianas, a tus obligaciones, a tus tareas en casa, a salir con la gente. Si al principio te cuesta, trata de hacerte un plan de actividades y obligarte a cumplirlo desde el principio.
  • Realiza actividades que te haga sentir un poco mejor: un baño caliente, escuchar música, tomar el sol, jugar con tus hijos, salir con tus amigos o jugar con tu perro.
  • Mantén horas regulares para comer y dormir. Intenta descansar y dormir lo suficiente para conservar las fuerzas y sigue una dieta equilibrada. Come regularmente aunque no tengas apetito.
  • Escribe durante las horas de insomnio o realiza alguna actividad tranquila que te haga sentir mejor.
  • Toma pequeñas decisiones cotidianas. Ponte metas realistas para alcanzar cada día y comprométete con ellas, dándole a cada una la importancia que merece y celebrando de algún modo el haberla conseguido.
  • Trata de darte cuenta que puedes sentir cosas negativas y positivas a la vez. Los sentimientos negativos y los positivos pueden convivir incluso en el día a día de situaciones como estas. En el caso de las catástrofes provocadas por la mano del hombre (p. ej., un atentado terrorista), puedes sentir odio hacia los que cometieron el atentado y al mismo tiempo cariño hacia la gente que está contigo.
  • Poco a poco, sin prisa, pero sin abandonar la idea de conseguirlo, tendrás que irte enfrentando a todas las situaciones, lugares, personas y pensamientos que te recuerden lo que ha pasado. Es esperable que esto te genere malestar al principio, pero el malestar irá disminuyendo y estarás ayudando a tu recuperación.

Recomendaciones para familiares y amigos

Quizá seas un familiar o amigo de la persona que ha pasado por esa experiencia traumática y te preguntas cómo podrías ayudarle. Algunas prácticas que podrías poner en marcha son:

  • Ponte a su entera disposición; todo el tiempo que sea necesario.
  • Ofrécele tu compañía y tu ayuda.
  • Escúchale tratando de compartir sus sentimientos. Hazle sentir que comprendes por lo que esta pasando. Ayúdale a que exprese lo ocurrido.
  • Muchas veces no es necesario que digas nada, solo necesitan tener a alguien que escuche. No rechaces o temas los silencios. No hay que insistir cuando la persona no desea hablar.
  • Si lo desea, permítele que esté solo.
  • Deja que expresen libremente sus pensamientos y sus ideas.
  • No les cuentes otros sucesos similares que conozcas, el suyo es el único que importa en este momento.
  • Acepta su estado, sus reacciones son normales ante una situación anormal. Permítele llorar, sentir rabia o ira
  • Comprende que pueden tener reacciones o palabras negativas también contra ti, es normal en estas situaciones.
  • Ayúdale en las actividades que deba realizar: tareas cotidianas, buscar alojamiento, trámites, papeleos…
  • Ante determinadas pérdidas, debes saber que al afectado le resulta muy difícil tener esperanza en el futuro.
  • No le des ningún consejo si no te lo piden, pero mediante tu escucha activa ayúdales a pensar y a tomar decisiones.
  • No muestres ansiedad ya que ésta puede ser fácilmente transmitida a los afectados.
  • Si tienes que dar alguna información, que sea objetiva. Intenta que no se centren únicamente en los aspectos negativos de la situación.
  • Aprovecha cualquier oportunidad para dar énfasis a las cualidades y fuerzas del afectado.
  • No le presiones para hablar de Dios, se comprensivo con las creencias religiosas.
  • No muestres demasiada lástima o paternalismo. Tampoco seas autoritario o impositivo. Busca un punto intermedio entre ambas posiciones.
  • No esperes que la victima funcione normalmente de inmediato. Piensa que recuperarse lleva tiempo. Cada uno tiene su propio ritmo para adaptarse a la pérdida sufrida. Pero si los síntomas son muy extremos o perduran mucho en el tiempo habría que buscar asesoramiento profesional especializado.

Si quieres ampliar información sobre este tema, puedes recurrir a los siguientes documentos:

https://www.ucm.es/…/39-2013-07-25-guía%20de%20autoayuda%20psi

https://www.unincca.edu.co/permanencia/primerosauxilios/…/texto1.pdf

Primera ayuda psicológica, Guía para trabajadores de campo (OMS)Psychological first aid: Guide for fieldworkers

Intervención psicológica ante situaciones de emergencias y …

http://www.ipbscordoba.es/uploads/Documentos/…Ipbs/Protocolo_ipcased.pdf

Primeros auxilios psicológicos. Reacción frente a los desastres. www.cruzroja.

Para terminar, sólo enviaros mis más sinceras condolencias, mi dolor compartido. Un abrazo.

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